Jul 05

Desde el anonimato, dar vida a una enciclopedia (I)

Tomado de Granma.

Algunos tacharon al proyecto de imposible, como una de esas ideas que no llegaría a nada o que de seguro pocos secundarían… Otros en cambio abrieron sus puertas y comenzaron, juntos, a creer en la posibilidad de una enciclopedia cubana desde la red, una plataforma web propia capaz de posicionarse en Internet y romper con esquemas colonizadores del conocimiento, o lo que es igual, construir una opinión diferente.

La idea comenzó a tomar forma en el 2009, en la antigua Oficina Nacional de Informatización, un departamento que ya no existe pero que en aquellos años encabezaba el desarrollo de estos temas en el país. Dos premisas quedaban bien claras: rigor en la gestión de los contenidos y una infraestructura que permitiera llegar en tiempo real a los usuarios… Así fue como el Instituto de Información Científica y Tecnológica (IDICT) y los Joven Club de Computación y Electrónica (JCCE) se convirtieron en dos pilares fundamentales durante la creación de EcuRed.

El primero, contaba con especialistas de alta experiencia en el proceso de organización de la información, mientras que los JCCE tenían la capilaridad, esa presencia física en todos los municipios del país tan útil para que el sitio creciera. Así relata a Granma, Iroel Sánchez, uno de los visionarios de este proyecto.

Poco a poco comenzarían a sumarse nuevas voces: Infomed, Cubarte, la Red de las Universidades cubanas, instituciones científicas… «Pero también fuimos a las provincias, a las pequeñas localidades, porque nuestro país tiene una alta capacidad de producción de conocimiento, la sistematización de una cultura conocida; y para que la enciclopedia sobreviviera hacía falta el contenido, hacían falta colaboradores» agrega Iroel.

«Y nos dimos cuenta de una cosa: en cada territorio del país hay un museo y una biblioteca municipal, que no son otra cosa que fuentes de información donde puedes descubrir la historia más peculiar sobre un acontecimiento o un mártir, que solo se conoce en ese pueblito, porque fue ahí donde ocurrió o porque son los familiares quienes cuentan lo sucedido». Esa es, precisamente, otra de las virtudes de EcuRed, la legitimidad en los temas.

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Iosneisy Portelles, de la red de los JCCE en Holguín, también se enamoró de EcuRed, de la idea en sí, de contar con un espacio que le permitiera a otros conocer más de las costumbres, de la idiosincrasia, de esas tradiciones que marcan personas y lugares en Cuba. Empezó a finales del 2009, haciendo publicaciones sobre la historia y geografía de su provincia; hoy forma parte de los miles y miles de colaboradores inscritos en el sitio.

Antes escribía sobre temáticas locales, pero a medida que fui conociendo a personas con variadas preferencias e intereses, –que más tarde se convirtieron en colaboradores directos o indirectos del grupo– confirmé que lo que nos une es el querer saber y publicar cosas distintas que puedan llamar la atención de cualquier público, sin importar edad o región, señala Portelles.

Me satisface realmente cuando tengo que buscar una información y encontrar además datos curiosos sobre ello, porque mi sobrina llegó a la casa y dijo que en la escuela le preguntaron algo y que no lo pudo encontrar. Entonces yo le digo: «Busca en EcuRed que ya está lo que tienes que estudiar para tu tarea». Pienso que así como fue útil para ella, también puede beneficiar a muchos, confiesa.

«Porque son los detalles lo que hacen que las personas no olviden, no los eventos vistos una y otra vez del mismo modo sin que se conozca nada nuevo, habiendo tanto que mostrar aún».

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EcuRed se estrenó públicamente el 14 de diciembre del 2010 con más de 20 000 artículos dispuestos a consulta. Para llegar a esa meta, muchas fueron las palabras anónimas, como las de Iosneisy, que sin obtener nada a cambio, solo la satisfacción de sentirse útil, dieron ese primer impulso tan necesario. Luego la cadena fue abriéndose y los colaboradores ya no eran solo de los JCCE y el IDICT, sino que ahora cualquier usuario que se registre con un correo electrónico, incluso desde el exterior del país, puede subir contenidos que –dentro de la política editorial del sitio y con un perfil enciclopédico– aporten algo nuevo.

«Trabajamos con el software MediaWiki, que es el programa que utiliza Wikipedia, aunque le hicimos algunas adaptaciones, y partimos también del mismo principio de colaboración, de que las personas que trabajan dentro de esta enciclopedia lo hacen de forma voluntaria, porque les gusta, ya que no reciben ningún tipo de remuneración por esta actividad», sostiene Ruslán Olivares, especialista principal de esta plataforma en los Joven Club.

En ocasiones recibimos críticas por algunos errores que aparecen en el sitio, y somos los primeros que estamos conscientes de nuestras deficiencias, pero una enciclopedia colaborativa se construye gracias al aporte de muchos y de ir subsanando las erratas que existan, puntualiza Olivares.

Algunos de los primeros colaboradores todavía se mantienen, otros se han desvinculado y se han sumado nuevos. Tenemos participantes en todas las provincias y en el municipio especial de Isla de la Juventud, incluso, en otras latitudes como Argentina, Colombia, España y México. Son personas que han visto a EcuRed como una herramienta útil y han querido contribuir de forma libre a su mejoramiento, añade.

Según datos ofrecidos por el IDICT, a principios de este mes, el sitio web contaba con 38 725 colaboradores registrados, de ellos 605 activos, o sea que habían ejecutado acciones durante los últimos 30 días, así como un total de 170 530 artículos publicados. Datos que, en alguna medida, demuestran que la enciclopedia está en la búsqueda constante por satisfacer las necesidades de información de los usuarios, más allá de las barreras de tiempo, soporte y distancias.

La variedad es otro de los distintivos. Lo mismo puede escribir un Doctor en Ciencias hasta el que trabaja como custodio en un JCCE, pero que antes de jubilarse era maestro o bibliotecario. Y esas personas tienen un saber acumulado que lo pueden hacer extensivo, expresa por su parte Iroel Sánchez.

Sin embargo, aún no logramos esa masa crítica de colaboradores que quisiéramos, indica Iroel. «Nos falta llegar más a las universidades, a la comunidad científica, a los profesionales que pueden fortalecer los contenidos de EcuRed desde su experiencia y conocimiento».

Hemos realizado varias acciones en tal sentido. Presentamos hace unos años un curso en el programa Universidad para Todos sobre temas informáticos, especialmente enfocado en cómo las personas podían aportar a la enciclopedia.

También desarrollamos un editor off-line que le permite al usuario crear artículos de forma local en la computadora, sin necesidad de estar conectados a Internet, y posteriormente subirlo a la plataforma de EcuRed, señala.

«Ese editor, sobre todo en los primeros momentos –cuando los cubanos teníamos menos posibilidades de conectividad que ahora– fue una herramienta muy ingeniosa que ayudó al crecimiento del sitio».

También sucede que EcuRed, en su propósito de crear una visión diferente y romper con patrones hegemonistas sobre la política, la cultura o la economía de las naciones menos poderosas, ha ido escalando y posicionándose en Internet como una de las primeras opciones, si de referentes cubanos se trata.

En la red de redes es muy frecuente que la imagen que se ofrece al mundo de países de América Latina o el Caribe, no provenga de la información de los propios sitios digitales de estas regiones, sino que llega de afuera, indica Iroel Sánchez.

«Por ejemplo, antes, cuando un usuario ponía la palabra Cuba en un buscador como Google, aparecían en la pantalla de la computadora enlaces a muchísimas páginas, pero ninguna era de aquí, de nuestro país».

Ahora es diferente. La enciclopedia está siempre en la primera o en la segunda página de resultados, y eso se ha logrado sin tener que pagar por el posicionamiento, solo con dos principios: la calidad de la información y la calidad técnica. Porque EcuRed cuenta también con una infraestructura que le permite sostener un amplio volumen de concurrencia, sin que eso afecte su estabilidad o la velocidad de navegación dentro de la página, precisa.

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El pasado 13 de junio EcuRed fue reconocido entre los 90 proyectos campeones de los Premios WSIS 2017 (Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y el Conocimiento), un evento organizado por la Unión Internacional de Telecomunicaciones, y al cual se inscribieron 467 proyectos de todo el orbe. Luego de que fuera seleccionado para participar en la última etapa, la votación en línea, el sitio cubano fue escogido por los cibernautas como uno de los mejores dentro de la categoría de acceso a la información y al conocimiento.

Y es que si bien la enciclopedia no es infalible ni está exenta de errores, nos gana en la autenticidad de sus contenidos, en la fuerza de esa historia que viene de abajo, de las raíces; en que la información es útil y llega a los usuarios en el lugar y medida de sus necesidades; en que la desarrolla un grupo de personas que les mueve la pasión y el interés por verla crecer, porque cada día se perfeccione.

Lo cierto es que resta un largo camino de aprendizaje, de nuevas formas de hacer, de mayor vínculo con organismos y entidades cubanas. Sobre ello, volverá en la próxima semana esta página dedicada a las tecnologías, porque falta mucho por decir todavía, como explicar que es el sitio más consultado de Cuba, con picos de hasta 340 000 impresiones diarias. O la labor que desarrolla el IDICT para evitar precisamente esas incongruencias que en ocasiones se publican. O la visibilidad de la página dentro de la red de redes y los países que encabezan las visitas. Sencillamente, cuando se trata de EcuRed, no vale la expresión popular de que segundas partes nunca fueron buenas.

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