Martín Palermo dijo adios al terreno de juego.

Martín Palermo

Martín Palermo con la camiseta de Boca

El pasado sábado 4 de febrero un grande de los terrenos de fútboles argentinos y mundiales dijo adiós a su carrera como jugador aunque ha anunciado su intención de regresar como entrenador y más aun como entrenador de su Boca Juniors. Tras 20 años desde su debut con el Estudiantes de La Plata Martín Palermo se despidió con un partido homenaje disputado en la mítica “Bombonera”. Junto al máximo goleador en la historia de Boca Juniors se encontraban estrellas del fútbol mundial como Roberto Baggio, Iván Zamorano, Óscar Córdoba, o Carlos Tévez,. También participo en el homenaje el tenista Juan Martín del Potro quién por cierto demostró grandes dotes como futbolista.

Martín Palermo nació el 7 de noviembre de 1973 en La Plata, Buenos Aires, Argentina. Hijo de María Juana y Carlos Jorge. Desde niño se despertó en él el gusto por los goles siendo su objetivo llegar a ser jugador profesional. En sus inicios en las categorías infantiles comenzó como arquero y tras un tiempo decidió jugar al voleibol en compañía de su hermano Gabriel. Para suerte del fútbol mundial decidió regresar a este deporte y debuta en Primera División a los 18 años, el 5 de julio de 1992 con el club Estudiantes de La Plata. Su primer gol en la Primera División lo consiguió frente al club San Martín de Tucumán tras 20 minutos de juego el 22 de mayo de 1993. Con el Estudiantes anoto 34 goles en 93 partidos.

Con el Boca y tras la llegada de Carlos Bianchi a la dirección técnica formó una efectiva dupla con Guillermo Barros imponiendo récord en torneos cortos con 20 goles en el Torneo Apertura de 1998. Palermo llegó a los 200 goles, 160 por torneos locales y 40 por campeonatos internacionales, todo en 320 partidos jugados.El argentino también llegó a jugar en Europa, concretamente, en España, entre los años 2001 y 2004, lo hizo primero en el Villarreal, después en el Real Betis y por último, en el Deportivo Alavés, para regresar después a Boca, donde ha permanecido hasta su retirada.

Con la selección albiceleste, Palermo participó en la Copa de América de 1999, marcando 3 goles y en el pasado Mundial de Sudáfrica en 2010, donde marcó un gol ante la selección de Grecia, siendo el jugador argentino más longevo en marcar un tanto en un Mundial, superando a Maradona, que marcó con 33 años al mismo rival en Estados Unidos 94.

El penúltimo partido de su carrera efectuado en el estadio de Boca, el gran goleador fue seguido por una caravana de gente desde el hotel en el que concentraba el plantel hasta la cancha. Ya en el terreno de juego, las felicitaciones, saludos y aplausos no tenían fin. El encuentro ante el Banfield finalizó con marcador de 1-1 pero lo más emotivo de la jornada fue cuando el Boca homenajeó al Titán. El club xeneize le obsequio al ‘9’ uno de los arcos de La Bombonera como para no olvidarse jamás quién fue y todo lo que logró.

Según la crónica del sitio web www.goal.com, el partido de la despedida transcurrió como sigue.

En el partido de las despedida palermo fue recibido por fuegos artificiales papeles de colores azul y amarillo y los tradicionales cánticos de los simpatizantes xeneizes.

“Es imposible no emocionarse, por ustedes Boca es grande”,

dijo entre lágrimas el “Titán” desde una tarima ubicada en el círculo central.

Después recordó su paso por la Selección argentina y agradeció a Diego Maradona, que fue ovacionado a la distancia por la hinchada “xeneize”.

De esta manera pareció quedar atrás el rechazo de los seguidores de Boca al ex técnico del combinado albiceleste, luego de que este se pelease públicamente con Juan Román Riquelme.

El tributo a Palermo sirvió para que vuelvan a pisar el césped del estadio viejas glorias del multiganador equipo dirigido por Carlos Bianchi, que también volvió a sentarse en uno de los bancos de suplentes y se llevó un reconocimiento impresionante del público.

También estuvieron Carlos Tevéz, que no jugó para evitar mayores conflictos con el Manchester City, y el tenista Juan Martín Del Potro, reconocido hincha de Boca, que mostró sus dotes para el fútbol.

Como parte del homenaje, se jugó un partido de dos tiempos de 30 minutos entre ex futbolistas de Boca, vestidos con camiseta blanca, y otro que se llamó “Amigos de Palermo”, con casaca negra.

El elenco blanco alineó a: Oscar Córdoba; Hugo Ibarra, Jorge Bermúdez, Martín Arruabarrena, José Calvo; Diego Cagna, Mauricio Serna, Gustavo Barros Schelotto, José Basualdo; Guillermo Barros Schelotto y Palermo. El técnico fue Bianchi, junto al profesor Julio Santella.

En el segundo tiempo, ingresaron varios jugadores del actual plantel boquense, como Cristian Chávez, Pablo Mouche, Clemente Rodríguez, Juan Insaurralde, Rolando Schiavi y Leandro Somoza.

También lo hicieron el “Pato” Abbondanzieri, que atajó y después jugó de delantero, Ryduan, el hijo de Palermo, Juan Krupoviesa, el “Chipi” Antonio Barijho y el arquero Pablo Migliore, el único futbolista que se llevó una silbatina de los hinchas.

Para el equipo de camiseta negra jugaron: Carlos Bossio; Néstor Craviotto, Roberto Ayala, Pablo Erbín, Washington Tais; Andrés Guglielmipietro, Rodrigo Braña, Gabriel “El Loco” González, Rubén Capria; Alberto Acosta y el chileno Iván Zamorano.

Este elenco fue dirigido por el internacional italiano Roberto Baggio y el profesor Carlos Dibos, quien vino en lugar del “Coco” Alfio Basile, que no pudo concurrir por problemas de salud.

En el segundo tiempo ingresaron Diego Pozzo, Diego Capria, Esteban Fuertes, Ariel Garcé, Gonzalo Gaitán, Leandro Gracián, Alejandro Lembo, Martín Mazzuco, Pablo Quatrocchi, Pedro Uliambre y Del Potro.

Palermo jugó un tiempo para cada equipo, reeditó la vieja dupla con el “Mellizo” Guillermo, y se dio el lujo de ir al arco cuando su hijo Ryduan, de penal, anotó el tanto de la victoria 3 a 2 del conjunto blanco.

Los otros goles del elenco ganador los anotaron el propio Palermo y el “Pochi” Chávez, mientras que el “Bichi” Fuertes hizo los dos de los “Amigos de Palermo”.

El partido fue dirigido por el cordobés Héctor Baldassi, quien recientemente se retiró del arbitraje.

Una vez terminado el juego, Palermo, quinto goleador histórico del fútbol argentino junto a José Sanfilippo, dio una vuelta olímpica, recibió el último saludo de los simpatizantes “xeneizes” y dejó su deseo de volver al club como entrenador.

“Esto no es una despedida porque pronto voy a estar acá, ojalá que sentado en ese banco. Si Dios quiere y pueda darme ese lujo de dirigir a este club tan grande”, afirmó al respecto.

Por último, antes de despedirse, el “Titán” parafraseó al músico Gustavo Cerati:

“Como diría una persona que quiero mucho, ¡gracias totales!”.

En el propio sitio se hace una cronología de los 10 mejores momentos de la carrera de Palermo tona una historia para disfrutar.

1) TRES PENALES Y EL RÉCORD MENOS DESEADO

A raíz de sus grandes actuaciones en Boca, Marcelo Bielsa decide convocar a Palermo para que juegue la Copa América de Paraguay, en 1999. Aquel certamen significaba para él una gran chance de establecerse dentro de la Selección argentina. Tuvo un comienzo prometedor con un doblete a Ecuador, pero en la segunda jornada pasaría lo impensado. El 4 de julio, la Argentina enfrentaba a Colombia en el Estadio de Luque y esa noche, el lungo del flequillo pintado de rubio marcaría un récord Guiness, tras errar no uno, ni dos, sino ¡tres! penales en un mismo partido. Los dos primeros, desviados y el tercero, detenido por el arquero Calero.

2) SU GOL 100º, CON LOS LIGAMENTOS ROTOS

Martín Palermo ya era el ‘9’ afianzado e indiscutido de Boca, luego de haber aportado 20 goles en 19 partidos –cifra récord para el fútbol argentino en campeonatos cortos- para la conquista del Apertura ’98. Pero el 13 de noviembre de 1999 se daría el primer capítulo especial en la historia del goleador. Boca era bicampeón y peleaba el Torneo Apertura en busca de sumar su tercer título consecutivo. Y en el partido ante Colón, en Santa Fe, el Titán buscaba su grito centenario en el profesionalismo. Lo logró, pero ¡con los ligamentos cruzados de la rodilla derecha rotos! Si, en una pierna, metió su tanto número 100 en Primera División. Fue victoria 2-1 y el inicio de una extensa recuperación.

 3) EL REGRESO SOÑADO

Tras un semestre completo de inactividad por aquella lesión, reapareció en mayo de 2000 ante River, por los cuartos de final de la Copa Libertadores. Salvo él y Carlos Bianchi –el DT más exitoso de la historia Xeneize-, nadie esperaba que Palermo ingresara en aquel Superclásico que definía el pase a semifinales del certamen continental. Incluso, Américo Gallego, técnico de los Millonarios en ese entonces, había manifestado en la previa:

“Si ellos ponen a Palermo, yo lo pongo a Enzo (Francescoli)”.

Finalmente, el Tolo tuvo que comerse sus palabras. El ‘9’ entró en muletas y le puso la frutilla a la torta con un gol suyo que sirvió para redondear un 3-0 que le daba la clasificación a su equipo y otro capítulo tan particular como emotivo para su novelesca historia.

4) DOBLETE INTERCONTINENTAL ANTE EL MADRID

Boca se quedó con esa Libertadores 2000 tras derrotar al Palmeiras, como visitante y por penales. Así, se ganó el derecho de viajar a Japón para jugar la Copa Intercontinental ante el Real Madrid, el campeón de la Champions League. Fue el 28 de noviembre de 2000 y el Loco volvería a decir presente. En apenas cinco minutos de partidos, Palermo gritó un doblete que le permitió a los dirigidos por Carlos Bianchi consagrarse campeones del mundo y, tras el regreso al país, el goleador fue transferido al Villarreal de España.

5) PÁGINA NEGRA EN EL VILLARREAL

Luego de ganar todo lo que se podía ganar con Boca, Palermo fue vendido al Submarino Amarillo. Allí, alternó buenas con malas actuaciones y si bien siguió gritando goles con cierta regularidad, no logró brillar como en sus épocas doradas en el conjunto Xeneize. Para colmo de males, a fines de 2001, volvió a sufrir una grave lesión. Tras convertirle un gol al Levante por Copa del Rey, fue a festejarlo con un grupo de hinchas que se acercaron al límite de las gradas a abrazar al goleador. Por la presión de los mismos, el pequeño muro de la tribuna se derrumbó y lastimó a Palermo, quien sufrió ese día una doble fractura de tibia y peroné. Así, tuvo que comenzar otra larga rehabilitación.

6) EL GOL IMPOSIBLE (VOLUMEN I)

Varios años después de aquella jornada ingrata en España, el optimista del gol –como lo bautizó una vez Carlos Bianchi- sumaría un nuevo hecho peculiar a su historia personal. Por el Clausura 2007, Boca visitaba a Independiente, que hacía de local en la cancha de Racing, y Palermo se dio el gusto ese día de hacer el gol más lejano que anotó en su carrera. Los 61 metros de distancia que lo separaban del arco custodiados por Oscar Ustari no asustaron al Loco, que recuperó la pelota y, sin pensarlo dos veces, remató desde la mitad de cancha.

7) EL GOL IMPOSIBLE (VOLUMEN II)

Si el tanto de mitad de cancha ante Independiente había sido increíble, qué decir del que le hizo a Vélez, un par de años después, por el Apertura 2009. En la mismísima Bombonera, el arquero rival, Germán Montoya, salió muy lejos a rechazar una pelota, Palermo la encontró a 38,4 mts. de distancia del arco y de cabeza (si ¡a casi 40 metros del arco y de cabeza!) la mandó a guardar. Otro golazo para agregar a su interminable listado.

8 ) EL SALVADOR DE MARADONA Y DE LA SELECCIÓN

En octubre de 2009, fue citado a la Selección argentina para disputar las últimas dos fechas de Eliminatorias para el Mundial de Sudáfrica ‘10. Pese a haber comenzado en el banco de suplentes, Diego Maradona, entrenador del seleccionado en ese entonces, lo mandó a la cancha a pocos minutos del final. Con el encuentro igualado en uno, y bajo una intensa lluvia y fuertes ráfagas de viento que parecían efectos especiales de una película, apareció él -¿quién si no?-, para marcar el gol agónico que le dio un triunfo clave a la Argentina, que a esa altura tenía difícil clasificarse a la Copa del Mundo.

Palermo y Maradona  festejando un gol

Palermo y Maradona festejando un gol

9) UN GRITO MUNDIAL

Luego de haberse consagrado en abril de 2010 como el máximo goleador de la historia de Boca, superando el récord de Roberto Cherro, al totalizar 220 goles, Palermo integró la lista de 23 jugadores que viajaron a Sudáfrica para representar a la Argentina. Con Messi, Tévez e Higuaín como titulares, parecían nulas las chances de que el Titán tuviera la posibilidad de disputar al menos algunos minutos en un Mundial. Sin embargo, en el último partido de la fase de grupos, ante Grecia, Maradona lo hizo ingresar y el hombre-gol le respondió con lo que mejor sabe hacer. Tras un potente remate de Messi, Palermo encontró el rebote y de primera remató con su pierna menos hábil –la diestra- para redondear la victoria argentina y lograr lo único que le faltaba a nivel personal: un gol en una Copa del Mundo.

10) QUINTO GOLEADOR DE LA HISTORIA

A sólo días de que se concrete su retiro del fútbol profesional, Palermo se dio un gusto más. Boca empató 2-2 ante Quilmes con un grito de su máximo artillero histórico, quien así alcanzó al recordado José Francisco Sanfilippo como quinto goleador histórico del fútbol argentino. El Titán suma 227 tantos en partidos oficiales de la Primera División, igual cantidad que Sanfilippo, ex jugador de San Lorenzo, Boca Juniors y Banfield entre los años 1953 y 1973.

Fuente:

http://www.goal.com


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