El batazo más disfrutado en el béisbol

El Caballo de los caballos

El jonrón, cuadrangular, vuelacercas, home run o como usted quiera decirle, es el batazo más disfrutado en el béisbol o en la pelota, como simplemente le llamamos en Cuba. Es como la canasta en el baloncesto y el gol en el fútbol. Levanta los estadios y hace delirar a la fanaticada. Aunque es posible conectar un jonrón dentro del cuadro (es espectacular) lo común es que la pelota traspase los límites del estadio.

Al momento de redactar esta crónica el portento de pelotero llamado Alfredo Despaigne Rodríguez, acumula un total de 29 vuelacercas en la actual campaña, a solo cuatro de empatar el récord que su coterraneo Yoenis Céspedes (actualmente en los Atléticos de Oakland) implantó en la pasada serie (33, José Dariel Abreu empató con menos veces al bate) y al mismo tiempo que establezca una nueva marca le faltarían solo dos bambinazos, para llegar a los 200 jonrones de por vida.

Despaigne, quien aún no ha cumplido los 26 años (los cumplirá el 17 de junio) está despachando un batazo de cuatro esquinas cada 8,52 veces oficiales al bate, lo que hace pensar a algunos especialistas que podría llegar a la respetable cifra de 40 jonrones en una Serie Nacional. Increíble para un pelotero que tuvo hasta que cambiarse de provincia para poder jugar béisbol, ya que en su natal Santiago no lo aceptaban a causa de su pequeña estatura.

El "Tambor Mayor" Orestes Kindelán

Por nuestra pelota han pasado grandes jonroneros, siendo los más mediáticos “El Tambor Mayor”, Orestes Kindelán, líder histórico en este departamento con 487 batazos de cuatro esquinas, “El Niño Linares” con sus 404 (junto a Lázaro Junco -405 jonrones-  conforman la tripleta que ha podido superar los 400 vuelacercas) y “El Gigante del Escambray” Antonio Muñoz que con sus 370 batazos de cuatro esquinas tiene la misma cifra que el habanero Romelio Martínez.

Lo de Romelio es punto aparte. El “Gordo”, como cariñosamente era conocido este fornido jugador que fue el cuarto bate natural de la llamada “tanda del terror” de los equipos habaneros, donde coincidieron también Nacho González, Gerardo Miranda, Pedro Luis Rodríguez y Juan Carlos Millán. Nunca ganaron un campeonato, pero nadie quería cruzarse con ellos en el camino. El caso es que lo del “Gordo” era de otra galaxia. El cañonero de Bejucal botaba una pelota cada un excelente 12,84 veces al bate, por delante de Kindelán ( 13,32) , Lázaro Junco (14,27) y Omar Linares (14,76), los líderes históricos. También tenía el mejor factor poder (mide las bases que alcanza un bateador producto de sus hits) de la pelota cubana con 2,01, por delante de Junco (1,94), Kindelán (1,92) y Cheíto (1,90).

Y si de jonroneros naturales en la pelota cubana vamos a hablar, no se puede dejar de mencionar a Pedro José Rodríguez, “Cheito”, como era conocido. Del “Señor Jonrón”, como la bautizara con su genialidad Bobby Salamanca, se dice que ha sido el único bateador en Cuba que salía a dar jonrones. Un episodio lamentable provocó su suspensión, cuando con 12 Series y 28 años, ya acumulaba 286 jonrones sin jugar con bola viva ni aluminio “verdadero” como él mismo dice. ¿Hubiera llegado a los 500 jonrones? Puede ser, pero lo si está claro para muchos es que gracias a sus suspensión Linares fue tercera base y Germán short stop, porque otro gallo hubiera cantado si el cienfueguero se hubiera mantenido custodiando la esquina caliente.

Todos estos peloteros cubanos, ya retirados, se enfrentaban a grandes pitchers que hacían todo lo posible (pelotazos incluidos) para evitar que les sacaran la pelota del parque. En la actualidad todos sabemos que la calidad del pitcheo cubano no es la mejor, pero ¿qué pasa en otras ligas del mundo?

El "Bambino Babe Ruth"

Para nadie es secreto que la mayor concentración de talento beisbolero en el mundo está en las llamadas Grandes Ligas o Ligas Mayores de Béisbol en los Estados Unidos (aunque el Toronto Blue Jays tiene su sede en Ontario, Canadá). Allí el polémico Barry Bonds elevó el listón bien alto y fijó la marca en 762 batazos de vuelta completa (en Grandes Ligas cada equipo juega en la temporada regular un total de 162 juegos). El club de los 700 solo está integrado por otros dos grandes: Hank Aaron (755) y Babe Ruth (714). El jugador en activo que más se les acerca es el antesalista de los Yankees de New York Alex Rodriguez, quien a sus 36 años (cumple 37 el 27 de julio) ha  despachado 629 pelotas.

Bonds también tiene el récord de más cuadrangulares en una temporada, 73. Esto ocurrió en el 2001.

Pero regresando al “caballo de los caballos” de la pelota cubana, Alfredo Despaigne, su trayectoria deportiva ha demostrado que el muchacho siempre ha dado jonrones “de vicio”, como acota la frase popular. Basta decir que es el único pelotero con más de 24 vuelacercas en las cuatro últimas temporadas: 24 en la XLVII Serie; 32 en la XLVIII, 31 en la XLIX y 27 en la L. Es decir, de los 193 vuelacercas que ya acumula el joven jugador, 114 los ha conseguido en este lapso de tiempo. ¿Será Despaigne el primer pelotero en llegar en Cuba a los 500 jonrones ? (Rafael Palmeiro, nacido en La Habana llegó a 500 jonrones jugando para los Rangers de Texas. Bateó un total de 569 durante toda su carrera) Puede ser, aunque aún hay mucho que batear y esperar. Por lo pronto, esperemos ver el récord de 33 jonrones para una Serie destrozado por sus poderosas muñecas.

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