Dimite el presidente de la Federación Brasileña de Fútbol

Ricardo TeixeiraRicardo Teixeira, de 64 años, renunció este lunes al cargo y a la jefatura del Comité Organizador de la Copa del Mundo de 2014, presionado por denuncias de corrupción que se acumulan desde hace años.

Teixeira tras 25 años a cargo del balompié en su país, es uno de los nombres que más se ha perpetuado en cargos administrativos vinculados con el deporte más popular del planeta.

Teixeira quien siempre ha negado las acusaciones de corrupción había solicitado la semana pasada, la baja temporal por razones médicas. En su carta de renuncia, dirigida a quien será su sucesor, José María Marin, Teixeira dice que va a cuidar de su salud y permanecer junto a su familia, aunque se muestra dispuesto a “colaborar con el fútbol brasileño”.

Marin, de 79 años, ex gobernador de Sao Paulo, culminará el mandato de Teixeira al frente de la CBF en 2015, tal como prevé el reglamento de la entidad, que otorga la preferencia al vicepresidente de más edad. El dirigente, que prometió “continuidad”, también integrará el Comité Organizador de la Copa del Mundo de fútbol junto a los ex astros del fútbol brasileño Ronaldo y Bebeto.

Ha propósito de la renuncia de Teixeira el ex delantero y actual diputado federal Romario ha expresado en su página en facebook “Hoy podemos conmemorar. Hemos exterminado un cáncer del fútbol brasileño. Finalmente, Ricardo Teixeira renunció a la presidencia de la CBF” además de demandar “una limpieza general” en el ente rector del fútbol en el país “pentacampeón”.

Por su parte el expresidente de CBF expresó en su carta de renuncia:

“Presidir pasiones no es una tarea fácil. Fútbol en nuestro país está asociado a dos imágenes: talento y desorganización. Cuando ganamos, exaltan el talento. Cuando perdemos, la desorganización. Hice lo que estaba a mi alcance. Renuncié a la salud. Fui criticado en las derrotas y subvalorizado en las victorias”

Teixeira quien fuera elegido presidente de la CBF en 1989 de la mano de su entonces suegro y presidente de la FIFA, João Havelange, fue después ganador de otras cuatro elecciones, la última de ellas en 2007, después de un cambio de estatuto que le permitiría mantener el cargo hasta después del Mundial de 2014.

Sus detractores lo acusan de dirigir la CBF como un feudo particular, de poner y quitar seleccionadores por criterios personales y de presionar con métodos cuestionables a la prensa, a los políticos y a los clubes para lograr sus objetivos personales.

De talante áspero y habituado a responder de forma ríspida a las preguntas incómodas, Teixeira arrinconó a los medios que airearon sus supuestas irregularidades que, no obstante, nunca se tradujeron en condenas judiciales ni le impidieron mantenerse en el poder.

En su gestión destaca la creación de la Copa de Brasil en 1989 y la modernización del formato de actual de la Liga, pero dejó pendiente una reforma profunda de los campeonatos regionales, para equiparar el calendario brasileño con el de Europa. Logró que Brasil fuese elegido sede del Mundial de 2014 y sacó la CBF de la ruina para convertirla en una empresa lucrativa, mientras que los principales clubes del país siguen con millonarias deudas.

La faceta deportiva fue la más exitosa: bajo su gestión, la selección brasileña ganó dos mundiales (1994 y 2002), cinco ediciones de la Copa América (1989, 1997, 1999, 2004 y 2007) y tres de la Copa Confederaciones (1997, 2005 y 2009). El Mundial de Estados Unidos’94 acabó con una sequía de 24 años que incomodaba a los aficionados brasileños y le sirvió a Teixeira para convertirse en un personaje intocable en la CBF.

Pero desde el mismo viaje de regreso de EE.UU. con la selección campeona comenzaron los escándalos cuando la Fiscalía acusó a Teixeira de no declarar en la aduana la importación de 15 toneladas de equipamientos para un bar de su propiedad. En el 2001 Teixeira tuvo que defenderse en dos comisiones parlamentarias de acusaciones de enriquecimiento ilícito, fuga de divisas, evasión fiscal y de firmar un contrato draconiano con Nike. Los investigadores denunciaron entonces que la CBF había financiado las campañas de algunos senadores y diputados que tenían voto en las comisiones parlamentarias, que archivaron las causas.

Fuera de las fronteras brasileñas Teixeira también había enfrentado denuncias de irregularidades. Su nombre figura en la lista de dirigentes de la FIFA que habría recibido sobornos millonarios de la firma ISL, que gestionaba la venta de los derechos audiovisuales de competiciones internacionales, según la BBC.

Más recientemente, fue acusado de supuestos sobrecostos de un partido amistoso entre Brasil y Portugal en 2008 por el cual se pagó a una empresa nueve millones de reales (5,2 millones de dólares al cambio actual). Las denuncias sepultaron el sueño de Teixeira de suceder a Joseph Blatter al frente de la FIFA después del Mundial de 2014 en Brasil.

Por su parte el ministro de Deportes, Aldo Rebelo, se limitó a señalar que el gobierno “seguirá trabajando en armonía para el éxito de las tareas comunes necesarias al éxito” del Mundial.

El sustituto de Teixeira José María Marin tampoco ha esta exento de polémicas la más reciente cuando en enero, fue filmado colocándose en el bolsillo una de las medallas destinadas a los jugadores del club Corinthians en la premiación de los campeones de la Copa Sao Paulo de Junior. La Federación Paulista de Fútbol (FPF) dijo entonces que la medalla era destinada a Marin, pero en la ceremonia uno de los goleros del Corinthians se quedó sin medalla. En relación a este tema opinó Romario:

“Espero que Marin, que robó una medalla de un jugador del Corinthians (…) no haga de eso una constante en la CBF. Sino, tendremos que exterminar también el sida”

Marichal

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