Apostadores de la muerte

Lo importante es ganar dinero, el modo es lo de menos. Se apuesta a cualquier cosa, hasta a la vida o mejor, a la muerte de un ser humano. Quién sabe cuantas veces la posible muerte del líder histórico de la Revolución Cubana haya sido el centro de una apuesta. Los intentos para asesinarle han sido muchos, 638 hasta 2006. Toda una marca para el Libro de Récords Guinness.

Pero tal vez cansados de los decadentes planes que la CIA y la mafia anticubana de Miami han forjado durante más de medio siglo para acabar con Fidel, ahora se apuesta a su muerte sin importar como ocurra.

Sentarse a esperar la muerte del adversario anunciándola una y otra vez como voceros de funeraria, es humanamente poco ético, periodísticamente de escasa credibilidad y políticamente implica una confesión pública de su propio fracaso

Con estas palabras atacó el periodista de la BBC, Fernado Ravsberg en su blog a los que provocaron un rumor en Twitter, por enésima vez, sobre la muerte de Fidel. Pero a esto precisamente se dedica uno de los inversionistas en un fondo a largo plazo creado que apuesta en el valor que vayan a tener las inversiones estadounidenses en Cuba de decretarse el fin del bloqueo. Esta ¿persona? de nombre desconocido y al parecer residente en Miami, pierde 100.000 dólares cada vez que se desmiente una falacia sobre el posible deceso de Fidel.

La organización a la que pertenece este mercader del morbo, invierte en la compra de acciones de empresas que supuestamente intervendrían en la economía cubana luego del levantamiento del bloqueo, entiéndanse cruceros, turismo, infraestructura industrial y bienes raíces. El creador del fondo, Thomas J. Herzfeld, dueño de “Herzfeld Caribbean Basin” apuesta en las fluctuaciones de la bolsa de Nueva York en lo que el llama “evolución natural en las relaciones entre los dos países.

Aunque asegura que es solo cuestión de tiempo el levantamiento de lo que el llama “embargo”, sería interesante conocer cuan enterado está este señor sobre las acciones que el gobierno estadounidense ha llevado a cabo durante 50 años para intentar rendir a los cubanos por la fuerza o por el hambre y que no pueden llamarse de otra manera que Bloqueo. Interesante evolución natural.

Herzfeld asegura que en sus apuestas se ha equivocado muchas veces en lo referente a la eliminación de las restricciones comerciales a Cuba, pero que en sus apuestas también tiene éxito, ya que las inversiones colocadas en un listado de empresas que escoge minuciosamente, han tenido una tasa de retorno de capital superior al 10%, muy superior al promedio del indicador Standard&Poor de 4%.

Pero como en el fondo las inversiones son “contra la corriente”, según Stuart Frankel, director de la firma ‘Stuart Frankel Corp, lo que más les perjudica son los falsos rumores que muy a menudo los buitres de Miami hacen correr con una nueva versión que anuncia la muerte de Fidel. Luego sucede que este aparece vivo y las acciones bajan. Malo para los comerciantes de la muerte.

Fidel Castro y Benedicto XVI en la sede de la Nunciatura Apostólica. Foto: Estudios Revolución/ Cubadebate

Cuba es un paraíso vedado a los inversores estadounidenses. Unido a las esperanzas de muchos antiguos dueños de bienes nacionalizados por el gobierno revolucionario, el tema de las propiedades y los negocios en una Cuba sin bloqueo, algunos individuos crean incluso bases de datos para alentar las reclamaciones a presentar, en un momento en el futuro. Qué buenas intenciones tienen estas personas, muy preocupadas por los intereses ajenos.

Lo malo es cuando se descubre que muchas de estas acciones son tan solo burdos engaños, como el llevado a cabo por unos pícaros que crearon una base de datos donde los ganaderos expropiados, previo pago de 150 dólares, presentaban un dibujo del hierro con que marcaban sus reces, para poder reclamarlas. Al parecer la vida de esos animales es tan ilimitada como la mala voluntad de algunos personajes hacia la Revolución Cubana y sus líderes.

Con información de www.elmundo.es

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