INTELIGENCIA, CONOCIMIENTO Y SABIDURÍA.

Según la Real Academia de la Lengua, Conocimiento se define como entendimiento, inteligencia, razón natural; Inteligencia es la capacidad de entender, comprender y resolver problemas y Sabiduría es el grado más alto del conocimiento, conducta prudente en la vida o en los negocios. Estos tres conceptos a veces se entrelazan, dando lugar a discrepancias, pero difieren entre sí.

El conocimiento es por un lado, el estado de conocer algo y por otra parte, los contenidos que forman parte del patrimonio cultural del hombre, mediante la experiencia, la observación o el estudio. Sin duda, las ciencias constituyen uno de los principales tipos de conocimiento, que son a su vez el resultado de la investigación. También hay conocimiento de un oficio, un arte, una habilidad o una información específica, los cuales se adquieren mediante procesos cognitivos: percepción, memoria, experiencia, razonamiento, enseñanza, aprendizaje, encuestas y otros métodos más sofisticados, que adquieren, preservan y trasmiten los saberes, especialmente a través del lenguaje.

Por otra parte, la palabra Inteligencia es de origen latino. Intelligentĭa, que proviene de inteligere, término compuesto de intus “entre” y legere “escoger”, por lo que, etimológicamente, inteligente es quien sabe escoger o sabe entender, asimilar, elaborar información, utilizarla adecuadamente y tener la capacidad para almacenarla. Podría definirse inteligencia, como la capacidad mental para razonar, planear, resolver problemas, pensar de forma abstracta, y tener la comprensión-aprendizaje de nuestro entorno. Hay varias formas: la lingüística, la matemática, la musical, la espacial, la emocional, etc. A pesar de la gran variedad de conceptos que surgen en torno al término inteligencia, el más influyente, cuando se trata de evaluarla, es el cociente intelectual de los individuos, calculado en los test psicométricos.

La inteligencia emocional, según Daniel Goleman “es la capacidad para reconocer sentimientos en sí mismo y en otros, siendo hábil para gerenciarlos”. Este concepto se acerca más a la sabiduría, porque aquel que sabe manejar sus emociones, es una persona competitiva, saludable, serena, sincera, sencilla, simpática, servicial y sinérgica, condiciones que conllevan a hacer al hombre feliz. Existen personas muy inteligentes, pero que son incapaces por ejemplo de manejar una adicción. Algunos inteligentes con conocimientos pueden ser arrogantes —se las saben todas y se creen infalibles— y eso demuestra falta de sabiduría.

La sabiduría es un atributo del ser humano, que le permite tomar decisiones equilibradas, tener el juicio y entendimiento para resolver problemas, evitar o impedir peligros, alcanzar ciertas metas y aconsejar a otros. La sabiduría toma sus referencias de lo vivido, que ha de haberse experimentado con bastante frecuencia o intensidad como para que se mantenga en nuestro recuerdo y se inserte en los esquemas de preservación de la vida. Es considerada como un rasgo que puede ser desarrollado por la práctica, pero no enseñada y puede ser sinónimo de prudencia y sentido común.

Para obtener la sabiduría es necesario desearla, y su inspiración es elevada, así pues puede haber hombres sabios que no tengan gran cultura y hombres cultos que no tengan sabiduría. El discernimiento y la intuición, añaden fuerza a la sabiduría.

Según Osho “Ser sabio significa realizar algo en tu interior; primero tienes que experimentarlo en la más profunda esencia de tu ser, sintiendo el latido de la vida, porque esa es la puerta más cercana a la consciencia universal y después conocerla fuera de ti. Recuerda: el sabio no acumula conocimientos, su sabiduría es espontánea. El conocimiento siempre pertenece al pasado, la sabiduría al presente. El conocimiento satisface al ego; la sabiduría destruye al ego por completo. Por eso la gente busca el conocimiento. Es raro encontrar un buscador que esté comprometido con la sabiduría y no esté interesado en el conocimiento. Conocimiento significa tener teorías sobre la verdad; sabiduría es la verdad en sí. El conocimiento se adquiere de segunda mano; la sabiduría es de primera. Cuando la muerte llama, derriba por completo toda la estructura de conocimiento que has edificado a tu alrededor y con la consciencia de que toda la vida ha sido un desperdicio. La sabiduría es un fenómeno totalmente distinto. Es experiencia, no creencia. Es una experiencia existencial, no es una referencia. Lo esencial es eterno”.

Citas sobre la sabiduría:

  • “El principio de la sabiduría es el temor a Dios.”, Salomón
  • “Sólo sé que no sé nada.”, Sócrates
  • “La mayor sabiduría que existe es conocerse a uno mismo.” Galileo
  • “El conocimiento es poder, pero sólo la sabiduría es libertad.” Will Durrant
  • “La sabiduría no es un producto de la educación sino de toda una vida por adquirirla.”, Einstein
  • “El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla”. Refrán popular
  • “El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona”. Aristóteles
  • “Lo que sabemos es una gota de agua; lo que ignoramos es el océano”. Isaac Newton
  • “El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero sólo el necio se queda sentado en él”. Proverbio chino
  • “El sabio no se sienta para lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho”. Shakespeare

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